Padre Gustavo G. MPara el Padre Gustavo Gutiérrez Merino (filósofo y teólogo peruano), el mundo de hoy vive una profunda y acelerada transformación socio-cultural que no se opera uniformemente, sino que por sus realizaciones y efectos ha diferenciado países y regiones a través del planeta. Derivado de esto y de toda su obra, concebimos al ILAPEP como una Institución Educativa con el compromiso de formar profesionistas especializados en las áreas tecnológicas que demandan los pueblos de América Latina para transformarse en una hermandad solidaria, incluyente, equitativa y justa.

Dirigimos, como él, una enérgica reprobación hacia los sistemas actuales, incapaces de solucionar los agudos problemas que aquejan a nuestro pueblo, y orientamos nuestras acciones y esfuerzos con miras a lograr la instauración de una organización social libre de ignorancia, preparada, que permita la eliminación de todas las formas de explotación del hombre por el hombre y que responda a las tendencias históricas de nuestro tiempo y a la idiosincrasia latinoamericana. Pugnamos por la liberación que lleve a la posibilidad de una vida más humana y más digna, la creación de un hombre nuevo.

Tal vez, nuestras trincheras sean distintas, pero nuestra meta es la misma, aportar algo a la revolución cultural que se vive hoy día; estamos conscientes de que la solución a la problemática latinoamericana radica en la educación de los pueblos, educar es la forma más sublime de liberar y de ahí se deriva nuestro lema "EDUCAR PARA LIBERAR".

ILAPEP manifiesta su compromiso total con la liberación de los oprimidos y la búsqueda de un orden social radicalmente distinto del actual, que logre realizar más adecuadamente la justicia y solidaridad de nuestros pueblos. Como institución educativa, formadora, asumimos la obligación de educar las conciencias, inspirar, estimular y ayudar a orientar todas las iniciativas que contribuyan a la formación del hombre latinoamericano, para que este pueda alzar libremente su voz y expresarse directa y creadoramente en la sociedad y sea gestor de su propia liberación.

FreireDe igual manera, los ideales del educador brasileño Paulo Reglus Neves Freire, tambien, nos han permitido definir el rumbo de nuestra Institución. Su pedagogía crítica, humanista y liberadora nos obliga a involucrarnos en construir sociedad desde la conciencia de los problemas sociales que se viven a diario y que afectan de manera directa e indirecta a las aulas de clase. Hacemos nuestro el deber de construir el conocimiento, desde las diferentes realidades que afectan a los dos sujetos en acción, aprendiz y maestro.

Sabemos que debemos actuar a favor de la transformación de las formas de educar porque como él lo menciona, sería en verdad una actitud ingenua esperar que las clases dominantes desarrollasen una forma de educación que permitiese a las clases dominadas percibir las injusticias sociales en forma crítica.

En ILAPEP buscamos hacer nuestra la Pedagogía de la Esperanza de Freire, una pedagogía en la cual los oprimidos van desvelando el mundo de la opresión y se van comprometiendo, en la praxis, con su transformación, y, una vez transformada la realidad opresora, esta pedagogía deja de ser del oprimido y pasa a ser la pedagogía de los hombres en proceso de permanente liberación.

Buscamos una metodología abierta a la movilidad y capacidad de inclusión basada en la práctica y sometida constantemente al cambio, a la evolución dinámica y re formulación. Creemos que si el hombre es un ser inacabado, y este ser inacabado es el centro y motor de esta pedagogía, es obvio que el método tendrá que seguir su ritmo de dinamicidad y desarrollo.